Hola a todos!! ¿cómo están? En este dia fresquetote de invierno, mientras tengo la notebook contra la frazada en mi cama, me doy un tiempin para hacerles esta reseña. No es en sí una "reseña-reseña", he extraído algunas partes del trabajo que tuve que presentar en la facultad, sobre las conformaciones familiares y las relaciones amorosas en torno a los siglos XVII y XVIII. LAS AMISTADES PELIGROSAS (titulazooooo) representó para mí un ejemplo de lo que sería la alta nobleza francesa en cuanto a este tema en particular. Visto desde el punto de vista del autor, Choderlos de Laclós.
Es importante recalcar, cuando analizamos los clásicos literarios (o cualquier tipo de obra literaria), que muchas veces, además de contar una historia, también están dando forma a un tipo de sociedad, y a un tipo de punto de vista particular de la misma a ojos de quien escribe. Esa es personalmente, una de las cosas que mas me gustan de combinar la Literatura con la Historia, que todo tiene un por qué. Más adelante veremos a qué estoy haciendo referencia con esto.
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Tapa dura
Santillana, Ediciones Generales
429 páginas
21 x 13 cms
Narrativa Danesa, Novela Romántica. |
Contiene SPOILERS.
PARA EMPEZAR:
La historia nos revela a través de una relación epistolar que entreteje a todos sus protagonistas, las hazañas y aventuras amorosas entre dos rivales, La marquesa de Mertetuil, y el Vizconde Valmont, ambos de la alta nobleza y amantes en el pasado, dispuestos a pasar el tiempo entre ellos a través de un juego privado en el que se esmeran por debatirse en quien corresponde tener la mayor cantidad de “armas” a la hora de la seducción.
Es una historia de engaños y entretelones, en los cuales, se vislumbran los defectos de una aparente sociedad puritana. Laclós nos muestra una historia bastante escandalosa para la época.
Encuentro a los personajes que componen la obra son representantes idílicos de la sociedad francesa, las víctimas de esta pareja de amigos, que sucumben a su juego. El conde Valmont está totalmente seguro de sus dotes y artes de la seducción, y la marquesa de Mertetuil lo insta a que provoque la caída de la Presidenta de Tourvel, la mujer más virtuosa de la sociedad, como una validación de todos sus posibles encantos, así, el conde avanzará a lo largo de toda la historia intentando seducir a la Presidenta.
A través de la primera parte del libro iremos viendo los avances de Valmont en su estrategia de seducción de la señora Tourvel que, poco a poco, irá cediendo ante los encantos de Valmont. Pasa por una fase en la que duda de que las intenciones de Valmont sean deshonestas. Pero pronto descubrirá las verdaderas intenciones del vizconde y pasará por una etapa de dureza y rechazo. Sólo cuando el vizconde se marcha, le permite que le vuelva a escribir, aunque sin aceptar su presencia. Valmont registrará la habitación de la Presidenta y descubrirá que sus cartas tienen lágrimas. Valmont sabe a partir de ese momento que la señora Tourvel ha caído, y que sólo es cuestión de tiempo y habilidad.
Por otra parte, la marquesa de Mertetuil, decide vengarse de un antiguo amante que ha concertado matrimonio con una señorita de la sociedad, inmersa en las tradiciones de la religión, absolutamente moral, y recluido su honor en un convento, Cecilia Volanges, que vive bajo la custodia de su madre, Madame Volanges. La marquesa es asidua a las visitas y poco va a ganando la confianza de Cecilia, quien le confiesa que está enamorada del profesor de música, un joven caballero, pero a causa del matrimonio esta contravención le impide concretar su amor, y verse con libertad. Cuando la madre de Cecilia pone sobre aviso a la Presidenta de Tourvel acerca de las intenciones del conde de Valmont, este decide vengarse tomando suya la apuesta que habían convenido con la marquesa de Mertetuil, de no dejar que Cecilia llegue virgen al matrimonio, deshonrándola ante su marido, y entregándole una mujer libertina que exceda incluso a las prostitutas mas indecentes. Por otra parte, la marquesa, se lanza a la conquista de Danceny, buscando en él un amante en su juego de seducción.
El desarrollo de la obra narra entonces todas las estrategias utilizadas por ambos contendientes en su lucha por lograr sus objetivos, cuando, sobre el final de la misma, el conde de Valmont, cae bajo el amor de la presidenta de Tourvel, y se bate a duelo con un amante de la marquesa, perdiendo y agonizando antes de morir, cayendo en la cuenta de que ha destruido lo que más amaba, viéndose envuelto en la red de una trampa del juego de la propia marquesa.
Sobre el final, las cartas de la marquesa serán divulgadas, haciendo que esta pierda toda la reputación que había logrado construir y percibiendo el rechazo de la sociedad cortesana. La historia en sí, que es de corte amoral, da un giro moral sobre el final, como una enseñanza o moraleja que deja una reflexión para la época.
Tomaremos los personajes principales en esta novela, e intentaremos darles un perfil social a cada uno, para ver su cumplimiento y rol en la sociedad francesa del Antiguo Régimen, y como es que se manifestaba también cierta ideología del autor.
Por una parte, tenemos a la protagonista, la Marquesa de Mertetuil: la marquesa es una mujer dominante, manipuladora e inteligente, y utiliza siempre su inteligencia para perjudicar a los que la rodean. Como observamos en la novela, su lógica es diferente a la de la mayor parte de la gente; no en el sentido de su capacidad de razonamiento, sino en el propósito de los mismos. No siente culpa alguna lastimando a los otros; mas únicamente cuando algo no sale como ella lo planea. Parecería que encuentra su goce en el sufrimiento ajeno.
El Conde de Valmont es un libertino de la época. Posee un buen nivel económico más goza de mala reputación en la sociedad, ya que se muestra siempre como un hombre arrogante, egoísta y mujeriego. El tuvo un romance con la marquesa en el pasado y, en la actualidad, comparten todas sus aventuras. Como la dama, el Vizconde también se divierte planeando maldades o buscando nuevos desafíos. Con el transcurrir de la historia, vemos que la marquesa tiene un gran poder sobre Valmont, haciéndolo hacer todo lo que ella le ordena. Conoce perfectamente cuál es el punto débil de su ex amante, y a él apunta en todas las ocasiones para lograr lo que quiere. Valmont se avergüenza de sus sentimientos y teme perder la imagen de hombre “duro” que se tiene de él. Por lo tanto, la marquesa recurre a estas inseguridades para incentivarlo a cumplir sus pedidos.
Con respecto a Valmont en relación a Cecilia Volanges, su propósito era lograr que la joven perdiera la virginidad con él, para así lograr que su prometido se sintiera mal al descubrir que su esposa no es virgen. El no apela en ningún momento a la violencia o a la coerción física para lograr su objetivo; sino que lo hace todo el tiempo a través de la persuasión. Al ver que Cecilia es en algunos aspectos una adolescente ingenua, que se encuentra confundida y ansiosa por descubrir muchas cosas respecto a lo que la rodea; aprovecha esta situación y utiliza como herramienta de atracción la seducción.
La Presidenta de Tourvel (Mme de Tourvel) es una mujer refinada, que está cansada y distanciada de su marido (desconocemos las razones exactas). Se muestra como una dama segura y fuerte, pero con el correr de la historia, vemos que en realidad es muy sensible y bastante frágil, razón por la cual intenta mantener distancia con el Vizconde.
Con ella, la estrategia del Vizconde será apelar a su moral, a su sensibilidad, a su respeto. Por eso, siempre sus diálogos con ella apuntan a preguntarle como merecerla o ser digno de su amor.
En un momento extremo de la obra, en que Mme de Tourvel intenta alejarse del Vizconde, este la amenaza: “Es usted o la muerte”. Así logra que su enamorada finalmente se rinda ante él y se entregue por completo. Lo que podría parecer un acto de puro amor, en realidad es un acto de manipulación, ya que el amor no debería correlacionarse con amenazas de suicidio.
Algo similar sucede con Mme de Tourvel, cuando ambos se encuentran juntos en la habitación de ella. El Vizconde comienza a declararle su amor y a acercarse, entonces la dama le dice: “Déjeme, si no quiere que muera!” Aquí nuevamente vemos una expresión de muerte relacionada con el amor y con lo que Mme de Tourvel cree que podría traer aparejada esta relación para ella.
Cecilia Volanges, y su madre. Ambos personajes representan a la parte más puritana de la sociedad francesa. La madre de Cecilia, ha elegido encerrarla dentro de un convento para educarla, formarla, y mantener a salvo su reputación de doncella. Que esperará a ser casada con un hombre de la alta sociedad, no obstante, su ingenuidad y propia curiosidad la lleva a buscar en la marquesa de Mertetuil una “amiga” a la que logra confesarle todos aquellos temores y dudas que no podría jamás platicar con su propia madre, ejemplo de rectitud y severidad dentro de este tipo de sociedades. Así mismo, también, el conde de Valmont consigue persuadir a la joven, de forma que la deje entrar a su cuarto de noche para que la instruya en cómo conseguir a Danceny a través de la redacción de cartas, y oficiar de mensajero entre ambos. Fácilmente entonces, logra su cometido y apuesta con la marquesa de iniciar a la joven sexualmente. A partir de ahí, el objetivo del conde es entregarle al futuro marido de Cecilia (y ex amante de la marquesa de Mertetuil) una niña corrompida que esté lejos de mantener el honor familiar, dejando en vergüenza tanto al marido, como a la familia Volanges. Este parámetro rompe con la moral que regía en el Antiguo Régimen, dejando al descubierto las relaciones entre diferentes miembros de la nobleza, el autor ha dejado en claro que las altas clases aristocráticas mantenían este tipo de libertades. Sobre todo los personajes principales, en los que se basa su trama.
El caballero Danceny, es un mozo, profesor de música de Cecilia Volanges, contratado para que le de clases particulares, lo que no prevé es que caerá enamorado y presa de una pasión que intenta contener y mantener en secreto con su enamorada a través de cartas. Siendo para ellos una especie de misión imposible, Cecilia está prometida a un duque. El caballero, la corteja de forma inocente, y su amor es más como un apasionamiento juvenil, sobre todo al verse imposibilitado por el compromiso del personaje femenino. Tienen una relación de tipo más puro, como el de las novelas, esto se evidencia en las cartas desconsoladas que le escribe Cecilia a su amiga Sofía Carnay quien todavía vive dentro del convento. Su propia ingenuidad la lleva a confiar en la marquesa de Martetuil, quien lleva a cabo su plan en contra de su ex amante, utilizando a la niña.
En este escenario francés, con personajes tan carismáticos y versátiles, éstos se mueven generando ciertas controversias dentro de la trama del desarrollo de la historia.
CON RESPECTO AL AUTOR:
Pierre Ambroise Choderlos de Laclós (Amiens, 18 de octubre de 1741 – Tarento, 5 de septiembre de 1803) fue un escritor y oficial militar francés. Durante mucho tiempo fue considerado un escritor tan escandaloso como el marqués de Sade o Restif de la Bretonne. Aunque siguió una carrera militar, también fue un aficionado a la escritura, y rodeado del pensamiento de la época, no fue indiferente al mismo, quedando en su obra plasmada de ideales de liberación, y crítica a la sociedad del antiguo régimen. Sobre todo la teoría de Rousseau, de que es la sociedad quien pervierte al individuo, no una cualidad innata en el hombre. De cierta forma, esta forma de pensamiento se ve reflejada en su obra, en contraposición al recato superfluo de la sociedad.